Date:Mayo 23, 2014

Masaje Antiestres

Los tipos de masajes para el estrés engloban prácticamente todos los tipos de masaje existentes. Es que uno de los objetivos principales de cualquier sesión de masajes es reducir el estrés, para con ello eliminar otro tipo de problemas de salud que experimenta el paciente. Por ello si hablamos de masajes antiestrés estaremos haciendo mención a una gran cantidad de terapias alternativas. Uno de los masajes antiestrés más populares es la reflexología. Esta técnica medicinal inspirada en la acupuntura hace posible la relajación a través de un masaje que se realiza con los dedos de las manos sobre determinados puntos del cuerpo que estimulan la relajación total. Otros masajes terapéuticos como el masaje quiropráctico también son altamente efectivos a la hora de eliminar el estrés. Estos tratamientos antiestrés hacen posible una relajación completa del cuerpo del individuo para que libere tensiones y se abandone al descanso de los masajes. Las condiciones del ambiente donde se realiza este masaje son muy importante para que surtan efecto, y por ello los spa son el mejor lugar para recibirlos.

Masaje Relajante

El masaje relajante tiene como objetivo descargar el estrés y la tensión acumulada. Para ello éste se aplica de forma lenta, con movimientos pausados y largos pero con una presión firme y progresiva. El efecto de este tipo de masaje es una relajación y disminución del tono muscular, a través de un contacto no agresivo por parte de la persona que lo aplica. Una de las formas más empleadas del masaje relajante es el masaje “sensitivo". Pero para conseguir esa relajación que buscamos lo que debemos hacer es actuar sobre los puntos de tensión del receptor, comúnmente llamados “nudos”. Tanto la persona que recibe el masaje como la persona que lo realiza debe estar tranquila y relajada, para así influir positivamente en el resultado del masaje y alcanzar el objetivo deseado.

Beneficios de un Masaje Relajante:

  • A nivel muscular: Recuperar la elasticidad y disipar los signos de tensión.
  • A nivel nervioso: Proporcionar una sensación relajante.
  • A nivel circulatorio: activar el proceso circulatorio al aumentar el envío de oxígeno a los tejidos.
  • A nivel cutáneo: el peeling o la fricción de la epidermis ayuda a liberar los desechos y a eliminar las células muertas.